Wawrinka destrona a Djokovic en el Open de Australia

1390307607_808585_1390307662_noticia_grandeEl suizo Stanislas Wawrinka, ‘Stan The Man’, octavo jugador mundial, no vencía a Novak Djokovic desde 2006… y había perdido ante el serbio 15 de 17 cruces. Pero en 2013, Stan había exigido a Djokovic cinco extenuantes sets en sendas batallas victoriosas para Novak, en Melbourne y US Open. Ahora, en 2014 una nueva batalla épica, a través de cuatro horas exactas, desembocó en un éxito histórico para Wawrinka: 2-6, 6-4, 6-2, 3-6 y 9-7. El partido terminó a las 23:26 horas en el Rod Laver Arena (que asistió a una mínima suspensión por lluvia); con el resultado final se consumó el destronamiento de Djokovic, campeón en Australia en los tres últimos años. El actual número dos del mundo no perdía en el Abierto de Australia desde 2009, cuando se retiró ante Andy Roddick, en un día de calor agobiante.

El resultado va a pasar a Djokovic una factura onerosa en puntos ATP: el serbio defendía 2.000 puntos como campeón de 2013 y ahora sólo sumará 360 por los cuartos de final, de modo que cederá un balance neto de 1.640 puntos. Se cierra la racha de Djokovic de 28 triunfos oficiales consecutivos que arrancó justo después de caer ante Nadal en la final de 2013 en el US Open.

Wawrinka, ‘Stan The Man’, cimentó su triunfo en un masivo servicio, que le permitió apuntarse 17 saques directos, con una punta de 219 km/h (hubo otros a 217, 216…) y le permitió embolsarse el 72% de puntos jugados con primer servicio. Djokovic firmó siete saques directos y 71% de puntos con primeros. Ambos jugadores empataron a 60 errores no forzados, pero los 17 saques directos dieron ventaja a Wawrinka en el departamento de golpes ganadores: 51-45. Djokovic, probablemente el mejor restador del ATP Tour, sólo pudo facturar cuatro ‘breaks’ durante cuatro horas bajo el monstruoso servicio-cañón de Wawrinka.

Además, Wawrinka supo reaccionar ante la contrariedad de perder el cuarto set cuando parecía ir en control, con 3-3, servicio y 40/0. En el set definitivo, Wawrinka fue sirviendo por delante, sometiendo constantemente a Djokovic con tiros planos, limpios y agresivos. En ningún momento perdió Wawrinka el espíritu del cazador…ni pasó a ser la presa de un Djokovic que estuvo la mayor parte del tiempo en la trinchera, bajo el fuego graneado de ‘Stan The Man’. Con 5-5 y 40-15 en el set final, el árbitro, Enric Molina, detuvo el juego para limpiar la pista que se había mojado por unas gotas de lluvia. El árbitro principal del torneo, Wayne McKewen, decidió que no se corriera el techo del Rod Laver Arena. Cuando se reanudó el juego con la pista seca, en cinco minutos escasos, un ‘ace’ de Wawrinka a 214 km/h aseguró el 6-5 y mostró a Djokovic que Wawrinka, esta vez, había llegado para quedarse. Todo acabó a las cuatro horas exactas de combate y al primer ‘match point’, cuando Djokovic no ajustó bien una volea a la desesperada, tras revés cortado de Wawrinka al resto. Todas sus dietas y estiramientos dinámicos y las instrucciones de Boris Becker sirvieron de poco al destronado Djokovic. “Es la mejor manera de empezar el año. Me siento feliz, feliz, feliz porque ha sido algo increíble. Al final estaba algo nervioso. Sé que Djokovic nunca se rinde”, declaró Wawrinka. “He fallado demasiados restos. Ha sido una batalla que alguien tenía que ganar, y Stan lo ha merecido, pero nadie me podrá quitar todos estos meses imborrables que he vivido desde septiembre pasado”, comentó Djokovic. Resulta cuando menos curioso que, en 12 partidos contra Rafa Nadal, Wawrinka no haya sido capaz de ganar un set a Rafa. En Melbourne, el victorioso suizo se enfrenta ahora en semifinales a Tomas Berdych, que previamente eliminó a David Ferrer en cuatro sets.

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