Pat Riley: “¿Anthony un sueño? LeBron y Bosh también lo eran”

1403194385_267736_1403196874_noticia_grandeComo presidente de Miami Heat, Pat Riley se dirigió a la prensa por última vez en la presente temporada, saldada con derrota inapelable ante San Antonio Spurs en la final, la cuarta en cuatro años para el equipo del big-threeLeBron James; Dwyane Wade y Chris Bosh. Riley fue quien les reunió y tiene, no hay que olvidarlo, uno de los historiales más deslumbrantes de la historia de la NBA: campeón como jugador en 1972 y como entrenador en cuatro ocasiones con los Lakers del showtime y en una quinta con los Heat de Wade y Shaquille O’Neal. Y en los dos despachos suma, por supuesto, los títulos de 2012 y 2013.

Con su habitual manejo del escenario, Riley (69 años) dejó claro que sabía que esa comparecencia era más difícil que las de los dos años anteriores y que también había sido más peliagudo despedirse de los jugadores: “El año pasado todo eran besos de todo el mundo. Esta vez ha sido más bien una cosa de apretones de mano”. E incluso dejó un guiño para los periodistas: “Solemos echaros la culpa de todo a vosotros pero ya sabéis que no es así, es como manejamos nosotros las cosas”.

El big-three… ¿y carmelo Anthony?

En cuanto a la continuidad de LeBron, Wade y Bosh (los tres pueden salir al mercado si así lo desean este verano), Riley ha dejado un claro mensaje de unidad, compromiso y tranquilidad para los aficionados de los Heat: “Lo que haya que hacer para que sigan con nosotros, se hará. Cuando estaba en los Lakers y las cosas iban mal, nadie cogía la primera puerta que veía y salía corriendo. En los Lakers siguieron juntos después de perder Kareem, Magic y Worthy, en los Celtics lo mismo con Bird, McHale y Parish… Lo que crea lazos eternos es pasar por esto juntos, seguir unidos después de lo que ha pasado esta temporada. Este momento es duro pero hay que tener agallas y salir adelante. No se trata del mercado de agentes libres ni de nada parecido, se trata de ver de qué pasta estamos hechos. Pero yo no vine a Miami hace 19 años para darme unos baños de sol, y creo que tampoco lo han hecho estos jugadores. La tormenta pasará pero no podemos pensar que nadie nos va a volver a ganar si seguimos juntos. Así que tenemos que mantener la calma todos. ¿Qué hicieron los Spurs cuando les ganamos nosotros hace un año? ¿Acaso les pudo el pánico y salieron corriendo cada uno en una dirección distinta? Creo que nuestros jugadores van a seguir aquí porque creo que es el mejor sitio para ellos. Al fin y al cabo sólo soy un chico irlandés que cree en los grandes sueños. Soy optimisma hasta que se demuestre lo contrario”.

Y el mayor de todos esos sueños podría ser, según los rumores de las últimas semanas, que el big-three acepte una rebaja salarial suficiente para que los Heat puedan hacerse con Carmelo Anthony. La respuesta de Riley es desde luego intrigante: “Carmelo es ahora mismo un sueño imposible, pero también lo eran hace cuatro años LeBron James y Chris Bosh…”.

Wade y Spoesltra tienen que “reinventarse”

Desde luego, uno de los protagonistas negativos de la final para los Heat ha sido Dwyane Wade, que ha dejado muy solo a LeBron James a la hora de liderar al equipo. Riley no cree ni mucho menos que Wade esté en el declive de su carrera pero sí que tiene que saber adaptar su juego a sus mucho menos explosivas facultades físicas: “No vamos a criticar a un jugador como Wade que ha hecho magia para esta franquicia en el pasado. Es un campeón y parte de Miami Heat para siempre. Pero, una vez más, tenemos que hacer lo que hicieron los Spurs tras perder contra nosotros: irnos a casa, calrmarnos y analizar las cosas. Wade tiene que reinventarse. Allen Iverson, por ejemplo, se retiró a los 35 años…”.´Pero sí dejó claro que no le ha sugerido que podría pasar a jugar como sexto hombre desde el banquillo: “No hemos discutido eso. Para hacerlo, tendría que meterme en una habitación con él con unos guantes de boxeo puestos”.

En cuanto a su relación con el big-three, ha asegurado que no tratará de impresionarles con su currículum: “No voy a convencerles enseñándoles mis anillos de campeón. Esos chicos tienen los suyos para presumir de ellos. ¿Cómo hay que relacionarse con las estrellas? Sin mimos y sin castigos, entre esas dos posturas existe un término medio. Adoro a LeBron y él lo sabe. Sabe lo que pensamos aunque mi relación con él es una cosa más de algún mensaje de texto, pequeñas reuniones después de un entrenamiento…”.

Erik Spoelstra, el técnico, tiene por ahora el puesto garantizado, aunque Riley introdujo un matiz nuevo en su valoración del técnico: “¿Si tiene también que reinventarse? Pues quizás sí, es una buena palabra. Lo hará. Como todos nosotros, ahora tiene que coger perspectiva. Tiene (en referencia a sí mismo, claro) alguien con quien hablar que sabe un par de cosas sobre entrenar a un equipo”.

Sobre la reconstrucción del equipo, ha querido salir al paso de cualquier idea de revolución en la plantilla e incluso ha hecho un guiño a otro de los que sale muy tocado de la final, Chalmers: “¿Chalmers?, que Dios le bendiga, no habríamos ganado el último anillo de no ser por sus partidazos en el sexto y el séptimo de la final de 2013. No vamos a hacer una reconstrucción, sólo a retocar algunas cosas. Estoy seguro de que los jugadores seguirán queriendo venir a Miami a jugar con nosotros. Y esa es la idea: quizá miremos a jugadores jóvenes, pero prefiero a los veteranos que llegan en la cúspide de su carrera y pueden aportarnos mucho a corto plazo”.

Por último, ha reconocido que el agotamiento mental no es una justificación válida, según su criterio, para justificar la inapelable derrota ante los Spurs: “Eso no lo acepto. ¿Que si estábamos agotados mentalmente por pelear cada año por el anillo? Id y preguntarle a Bill Russell a ver qué piensa de eso”.

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