Ni el mejor Rossi puede con el fantástico Marc Márquez

1395598503_736179_1395598592_noticia_grandeEspectacular arranque de temporada en Qatar, al nivel como mínimo del gran 2013 que habíamos vivido y que tanto se había añorado durante el largo invierno. Han sido varios meses de tedio, pero la espera ha merecido la pena y la primera prueba del nuevo curso deparó un duelo a brazo partido entre el pasado que se resiste a caer en el olvido y el presente más esplendoroso de este apasionante deporte. El que se resiste a dejar de ser protagonista es, para muchos, el más grande la historia, Valentino Rossi, pero ni su mejor versión fue capaz de frenar a un colosal Marc Márquez, y eso que hasta cuatro veces le metió la moto el italiano al español, en ocasiones incluso por donde no había sitio, pero otras tantas se las devolvió El Pequeño Genio.

La cita inaugural estuvo plagada de guerra de guerrillas hasta que derivó en la madre de todas las batallas cuando el de Honda y Yamaha se quedaron ya solos para jugarse la victoria. El primero que salió al ataque fue Lorenzo, saltando desde la quinta plaza que ocupaba en la parrilla hasta la primera en cuanto se apagó el semáforo rojo. Intentó la estrategia que otras veces le había dado éxito, tirar como un poseso desde los primeros compases. Sin embargo, esta vez los neumáticos fríos, sobre todo en el perfil izquierdo, le jugaron una mala pasada y se fue al suelo en la curva quince, la primera de izquierdas después de tres seguidas de derechas. Dijo después que fue “un error de júnior” y que deseaba que, ya sin él en pista, la victoria fuese para Rossi, que para eso era piloto Yamaha como él. Bien que lo intentó El Doctor, cuya remontada desde su décimo puesto inicial al segundo ya era loable, pero más aún después de ofrecer un espectáculo inolvidable fajándose con sus 35 años contra el campeón de 21. ¡Brutal!

Antes de que ellos dos coparan toda la atención de la carrera, hubo mucho más que contar. La pista estaba sucia y nadie cortaba lo más mínimo, por lo que el amplio grupo de cabeza que rodo al más puro estilo de Moto2, en plan canalla, durante tantas vueltas acabó perdiendo muchos efectivos. El primero en caerse fue Iannone. Luego lo hizo Bradl cuando marchaba primero. Después le llegó el turno a Smith. Y finalmente a Bautista, cuando se pegaba con Pedrosa por la tercera plaza.

Esa caída del talaverano permitió a Aleix acabar en una brillante cuarta plaza (su hermano Pol se retiró por una avería en el cambio). El arrastrón de Bati  liberó a Dani de presión, pero no le permitió acercarse a un dúo de cabeza que llegó a pasarse hasta cuatro veces entre sí. Cada ataque de Rossi era respondido casi al instante por Márquez y en la última vuelta se notó que El Pequeño Genio había vuelto acertar tanto dentro como fuera de la pista, porque fue el único que montó el Bridgestone trasero duro y se le veía con más tracción que a Rossi, que se esforzaba por seguirle con el blando sin éxito.

En días así no hay ni vencedores ni vencidos, pero los 25 puntos que saca Márquez, tras pasarse un mes y medio en el dique seco, ya no se los quita nadie. Lo saben bien él y Lorenzo, que le sale esta caída por 61 puntos, los 25 que ya le saca el ilerdense, los 20 del italiano y los 16 de Pedrosa

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