Nadal puso la primera piedra de su futuro, la Academia

1416839011_315468_1416856152_noticia_grandeRafa Nadal puso en Manacor, donde deja de ser Rafa para convertirse en Rafelet, la primera piedra de lo que será una buena parte de su futuro cuando deje el tenis: la ‘Rafa Nadal Academy by Movistar’. Había ofertas para unir su nombre al de centros de alto rendimiento en otros países, pero ni siquiera las escuchó. “Tenía poco sentido comenzar con esto, porque no es descartable que haya otras en otros países, en un sitio que no fuera el que amas. Es una forma de devolverle a mi tierra lo que me ha dado”, dijo después de enterrar una raqueta, periódicos del día y una bandera de Baleares en unos terrenos que compró frente a las pistas donde se entrena. A un kilómetro escaso de la iglesia de la Virgen de los Dolores, donde está el ‘palau’ en el que vive casi toda su familia.

“El deporte es y será mi pasión. Así que cuando no juegue al tenis me veo dentro de él, porque me da la felicidad”, dijo el campeón de 14 ‘grandes’, que a sus 28 años todavía tiene bastante recorrido en las pistas. “Es difícil jugar con 35 ó 40 años, y cuando te gusta lo que haces quieres seguir implicado. Así que yo creo que necesitará ser entrenador. Le veo participando activamente de este centro porque lo que más le gusta en la vida es el deporte”, vaticinó su tío Toni, que será el vértice técnico de la Academia.

La Academia, que contará con el apoyo tecnológico de Movistar, representada en el acto por Francisco de Bergia (director de Asuntos Públicos de Presidencia) y que también ayudará a la financiación, abrirá su primera fase en un plazo de 16 meses, en primavera del 2016. En previsión está generar 140 puestos de trabajo. Tendrá 17 pistas de tenis, una central para organizar torneos (la final del Rafa Nadal Tour Mapfre será allí), piscina, pádel, campo de fútbol 7, residencia para 140 chavales (“Espero que lleguen desde todo el mundo”), colegio y 35 apartamentos de dos habitaciones “para concentraciones de todos los deportes”, taller para las bicis de los equipos ciclistas, centro médico…

Su Fundación, que trabaja con proyectos inclusivos en la India y España, se trasladará desde Barcelona y se levantará un Museo, no sólo dedicado al tenis. “Quiero recoger objetos de los deportistas más importantes, que refleje los éxitos de todo el deporte español y que sea también un referente turístico mundial”, reveló Nadal.

Desde el presidente del Govern balear, José Ramón Bauzá, hasta vecinos de Manacor pasando por la presidenta del Consell, Maria Salom Coll, arroparon el acto. Pero sobre todo su familia y equipo. No faltó nadie: su novia Xisca Perelló, que en el terruño mallorquín es Mary, sus padres Ana María y Sebastià (“Él es quien ha hecho posible el proyecto, aunque no le guste que le nombre”) y todos sus tíos. También amigos como Carlos Moyá, su fiel doctor Ángel Ruiz Cotorro, su mánager de toda la vida, Carlos Costa, el segundo técnico Francis Roig, su fisio y confidente Rafa Maymó (‘Titín’ para Nadal)… O los abuelos de un hombre que, desde el interior de Mallorca, ha ganado ya 71,3 millones de dólares en premios en su carrera y aparece en la última lista Forbes como el noveno deportista mundial con más ingresos en 2014. Don Rafael, el abuelo que dirigió la banda de música del pueblo, calificaba orgulloso a su chaval: “Ha estado de matrícula de honor”. “Ahora es el momento de compartir lo aprendido”, cerró el nieto, con la sonrisa de oreja a oreja, tras poner la primera piedra de su futuro.

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