Michael Schumacher: El aniversario histórico más triste

Michael-Schumacher-y-su-esposa_54419295983_54115221154_600_396“Vuestros deseos nos dan fuerza”. Con este mensaje de agradecimiento y esperanza, la familia de Michael Schumacher reactivó ayer la web del piloto alemán coincidiendo con el 20º aniversario del primero de sus siete títulos mundiales de Fórmula-1. Aquel 13 de noviembre de 1994, en el circuito de Adelaida (Australia), el ‘Kaiser’ puso la primera piedra a su mítica figura y empezó a construir una de las grandes leyendas de la historia del deporte.

Dos décadas después de aquel día tan señalado, Schumacher está librando la batalla más difícil de su vida. Sin mayores magulladuras tras una trayectoria con mil y una carreras a altísimas velocidades, un día festivo de esquí se convirtió el pasado 29 de diciembre en la jornada más negra de su vida. Michael se golpeó la cabeza de mala manera contra una roca tras sufrir una caída en la estación francesa de Méribel y, desde entonces, empezó una ardua lucha por su vida primero y por recuperarse lo mejor posible después.

“Seguimos recibiendo cada día mensajes deseando una pronta recuperación de Michael y seguimos quedándonos sin palabras por la cantidad de muestras de afecto que recibimos. Sólo podemos dar las gracias por estar a nuestro lado y al suyo en esta lucha. Mantenemos la confianza y esperamos lo mejor para Michael. Vuestra fuerza nos está ayudando para seguir animándole”, se lee en la nota colgada por la familia, que no reveló nada nuevo sobre el estado de salud de Schumacher.

Coma inducido

Con hemorragia cerebral, el piloto alemán fue operado de urgencia en el Hospital Universitario de Grenoble (Francia), donde pasó varios meses en coma inducido. En junio fue trasladado a una prestigiosa clínica de Lausana (Suiza) y, desde septiembre, prosigue su rehabilitación en casa, a la vera del Lago Leman. Corinna, su mujer, ha adaptado la mansión de Gland con todos los avances y especialistas para tratar a su marido con la esperanza de la mejor recuperación posible.

A la espera de novedades, ayer se conmemoró el 20º aniversario del primer Mundial de Schumacher, en 1994, una temporada marcada por otra tragedia: la muerte de Ayrton Senna en Imola. El título se decidió en un polémico GP de Australia porque el alemán quedó fuera de carrera tras chocar con Damon Hill, al que aventajaba por un punto. Michael esperó el desenlance en el muro, pero el británico también abandonó y él se coronó como el primer campeón teutón de F-1. Nacía la ‘Schumachermania’ en Alemania como años atrás había aparecido la ‘Beckermania’ por las victorias del tenista en Wimbledon.

Siete títulos, dos con Benetton (1994-1995) y cinco con Ferrari (2000-2004), y 91 victorias son los récords históricos más prestigiosos de Schumacher en la F-1. Lamentablemente, la F-1no sólo está pendiente de su evolución, sino que también contiene la respiración por Jules Bianchi. El piloto francés, de 25 años, sigue ingresado en el Hospital de Yokkaichi con un pronóstico incluso más delicado: “daño axonal difuso”, una de las peores lesiones cerebrales. Bianchi sufrió el 5 de octubre un escalofriante accidente en el GP Japón en Suzuka. Bajo la lluvia, el piloto galo perdió el control de su Marussia por efecto del ‘aquaplaning’ y, en un alarde de mala suerte, impactó fortísimamente contra la grúa que estaba retirando el coche de Adrian Sutil.

 

26