La espalda rompe a Nadal, y Wawrinka es el campeón

1545800_10152191951340763_1054544894_nPesadilla de Rafa Nadal en Melbourne. Todos sus sueños frustrados de manera traumática. No fue la llaga en la mano izquierda, tampoco la rodilla. De manera inesperada llegó un problema de espalda, que allanó el camino para que el suizo Stanislas Wawrinka consiguiese a sus 28 años estrenar su palmarés de Grand Slam en la primera final.

Victoria del helvético por 6-3, 6-2, 3-6 y 6-3 en 2h.21′ de un extraño partido debido al revés físico que sufrió el español y a los nervios que atenazaron a Wawrinka viendo que tenía en sus manos el triunfo, el primero sobre Nadal después de haber entregado los 26 sets de los 12 duelos anteriores.

Ha empezado Wawrinka imperial, con el tenis agresivo con que había dominado a Novak Djokovic en cuartos. Nadal no despegaba, sus movimientos eran parcos. Tras ceder la manga inicial e ir abajo 1-2 en la segunda, el balear ha desaparecido de la pista en busca de asistencia médica, en la parte baja de la espalda. “Me he clavado desde el calentamiento”, ha explicado después.

Wawrinka se ha enzarzado en una agria polémica con el juez de silla pidiendo que le diera explicaciones sobre el porqué de esta petición de Nadal. Mucha tensión en el helvético, aunque la fortuna se estaba aliando con él.

Nadal, campeón en Australia en 2009 y finalista en 2012, ya había vivido episodios similares en los cuartos de 2010 y 2011, cuando abandono ante Murray y aguantó sin dar batalla contra Ferrer, respectivamente, por sendas lesiones. Tampoc ha podido ofrecer resistencia esta vez.

Sacando a 160 km/h. (130 con el segundo servicio), limitado de desplazamientos, no se ha entregado porque es un Grand Slam. Además, Wawrinka se ha desquiciado observando las evidentes penalidades de su rival, viéndose campeón. Sus continuos fallos han deparado que Nadal se hiciese con la tercera manga.

En la cuarta Wawrinka ha vuelto a ser presa de la tensión cediendo su saque con 4-2 y ‘break’ a favor. Pero ya no ha concedido más porque Nadal dependía del suizo, y éste ha acabado haciendo realidad lo que sucedía en la pista: que uno no podía jugar.

Título para Wawrinka, 1,6 millones de euros y la tercera plaza mundial, ascendiendo desde la octava. Nadal, 27 años, se queda con 13 coronas del Grand Slam en 19 finales, no iguala los 14 de Pete Sampras, que ha entregado el trofeo a Stan, ni se acerca un poco más a los 17 de Federer. El nº 1 mundial ya era suyo antes de empezar el torneo, ganando además distancia con Novak Djokovic.

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