Klopp: “De joven quería ser médico”

jurgen-klopp-exentrenador-del-borussia-dortmund-1448450790032Jürgen Klopp nunca quiso revolucionar el mundo del fútbol. Así lo confirma en una entrevista que le realizó el novelista y dramaturgo alemánMoritz Rinke, que escribió un libro sobre la historia del Borussia Dortmund durante la última temporada.

El entrenador del Liverpool en la temporada 2015/2016 comentó que nunca se hubiera imaginado llegar a donde está ahora ni haber disputado partidos tan importantes como una final de la Champions. “Nunca soñé con ganar una Liga. Nunca. Difícilmente podía creer mi suerte cuando me dejaron ser entrenador. Así fue y así es todavía”, declaró. “Y gracias a la final de Champions alemana en 2013…”, continuó.

En esta línea, el entrevistador recordó que el Borussia perdió ante el Bayern de Múnich por 2-1 esa final, pero Klopp explicó que no lo recuerda “como una oportunidad perdida de ganar un trofeo” porque él no piensa “en esos términos”. Para Klopp, “los trofeos y las medallas los guardas en alguna parte de casa y te olvidas de cuándo los ganaste exactamente y de quién lo ganó”. Bajo su punto de vista, “lo que es importante es el momento en sí mismo, el recuerdo de estar en el partido y de ser parte de él, la experiencia”.

La temporada 2014/2015 no hubo final de Champions y el año del club alemán fue bastante irregular. El Borussia ganó la Supercopa ante el Bayern de Múnich, pero al final de la primera vuelta se desplomaron hasta los puestos de descenso de la Bundesliga para remontar después y terminar en zona europea.  “Tuvimos que cavar profundamente y aguantar hasta que finalmente sonó la campana en Bremen en el último partido antes del parón de invierno”, dijo respecto al primer tramo de la temporada.

Pero Klopp confesó que al llegar a casa tras ese partido, se sintió mucho más relajado. “Acabábamos de perder en Bremen, éramos 17 o 18 personas en la mesa esa noche y eso significaba que pasaríamos la Navidad en zonas de descenso. Pero yo llegué a casa y me sentí como un hombre nuevo porque sabía que tenía la oportunidad de solucionar los problemas”, admitió el técnico.

Y así fue. En la vuelta de las vacaciones, el Borussia comenzó a mejorar hasta que finalmente dio por terminada la temporada situado en puestos de Europa League. “Tuvimos éxito. Nuestro juego y los resultados, en la segunda mitad de la temporada, estuvieron por encima de las expectativas”, dijo convencido, “aunque por supuesto no se sentía de esa manera porque todavía estábamos acelerados mentalmente por lo que había pasado antes”.

Pero pese a todo el estrés y las emociones que supondría esta situación para muchas personas, Klopp explicó que para él el fútbol dura noventa minutos. “Sinceramente, para mí, el fútbol es muy serio durante 90 minutos pero eso es todo. Todo el circo que se construye a su alrededor, los protagonistas hechos para hacer esto, eso o eso otro, todo eso es una locura y yo soy bastante inteligente como para saber para qué es eso. Así que prefiero darle un enfoque más humorístico al tema”, puntualizó.

Además, dejó claro que no quiere que ningún equipo dependa de él. “No quiero que ningún club dependa de mi más allá del hecho de que pretendo ser el mejor entrenador del mundo. Creo que se debe dejar de creer que todas las personas relacionadas con el fútbol son una especie de semidioses”, recalcó.

Klopp no quiere que su vida sea solamente fútbol, es más, reconoció que de pequeño quería dedicarse a otra cosa. “De joven quería ser médico”, dijo el entrenador, “y creo que aun puedo tener una especie de ‘síndrome de ayudar’”. Pero quiso ser realista y admitió que no se creía “lo suficientemente inteligente para hacer la carrera de medicina”. Para terminar, quiso contar una anécdota. “Cuando nos dieron los certificados del nivel A, mi director me dijo que esperaba que funcionase en el fútbol, porque si no lo tendría difícil”, finalizó.

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