Héroe: Heber Ordóñez, el Policía que salvo a 10 niños de la muerte en la Gran Final

En medio de la multitud, el inspector Heber Ordóñez Lagos se dedicó a intentar controlar la multitud que quería ingresar al Estadio Nacional y, además, a rescatar a los niños que estaban atrapados.

¿Qué se le vino a la mente al ver a los niños que estaban atrapados?
Siempre he dicho que antes de ser policía uno es un ser humano. El don de proteger nos hace estar al servicio de la comunidad para salvaguardar la vida de las personas.

¿Cuál fue su compromiso al momento en que las personas estaban atrapadas?
Mi obligación como policía fue ayudar, auxiliar y convertirme en un socorrista más… claro que me conmovió mucho mirar a los niños que estaban pidiendo apoyo y que me pedían que no los soltara.

¿Y cómo estaban los menores cuando usted los agarró?
Ellos estaban en una situación indefensa y lo peor es que la multitud de gente seguía presionando. Pero al final Dios me dio la fuerza y la sabiduría para poder actuar en ese momento y no tener ningún temor de caerme donde estaba (una especie de caseta desde donde veía a la multitud).

¿Qué sintió o qué se le vino a la mente en ese preciso instante?
Sentía que me caía y pensaba que toda la turba me iba a pasar por encima junto con el niño y que podíamos morir los dos juntos.

¿Qué pasó después de ese difícil momento?
Seguí rescatando más niños que estaban en los brazos de sus padres. Un niño tenía atrapadas las piernas en medio de la avalancha de personas y logré sacarlo; mi temor era no poder sacarlo, pero Dios me dio fuerzas para seguir adelante y ponerlo en un lugar seguro.

De los 10 niños que rescató, ¿cuál de todos fue más conmovedor?
El caso de una niña como de dos o tres años fue lo que más me conmovió porque no podía hablar, solo lloraba y me miraba… y yo que tenía un niño en mis brazos igual la miraba y el tiempo transcurría… eso era aún más conmovedor para mí.

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