Grupo H: Bosnios y griegos ponen a prueba a Bélgica

2670386_full-lndBélgica se presenta como el gran ogro del Grupo H, por delante de una Grecia cada vez más fiel a las grandes citas y una Bosnia y Herzegovina que quiere confirmar su condición de estrella ascendente dentro de la escena europea. Por detrás de ellas, Estonia y Chipre intentarán dar la campanada frente a los pesos pesados.

Equipos
Bélgica
Bosnia y Herzegovina
Grecia
Estonia
Chipre

El análisis
Con nombres en sus filas como Thibaut Courtois, Christian Benteke, Eden Hazard o Kevin de Bruyne, a los Diablos Rojos nunca les había sentado mejor el apodo. Cuartofinalistas en Brasil 2014 y muy bien ubicados entre la élite de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, los belgas se antojan como el gran rival a batir del grupo. Si bien los otros cuatro combinados anhelarán secretamente dar la sorpresa ante la favorita, su principal aspiración será seguirle el ritmo, dado que en juego está una plaza para la repesca. Ése será sin duda el objetivo mínimo de Bosnia y Herzegovina y Grecia.

Con dos participaciones en la Eurocopa y otras dos en la Copa Mundial de la FIFA™ desde su triunfo en Portugal 2004, se podría decir que los helenos han descubierto el secreto de cómo meterse en el bolsillo el billete para una competición internacional. En Brasil 2014 volvieron a repetir la fórmula, hecha a base de dedicación a todos los niveles, disciplina táctica y espíritu de equipo, y como resultado alcanzaron los octavos de final. Los bosnios se quedaron en puertas de la ronda eliminatoria en su bautismo de fuego en la gran fiesta del fútbol planetario. Sin embargo, a Edin Dzeko, Miralem Pjanic y los suyos no les quedó otro remedio que rendirse a la evidencia: al más alto nivel, la diferencia radica a menudo en los detalles, y la falta de experiencia raramente se perdona. Con todo, Bosnia está decidida a darse una segunda oportunidad en la cumbre para sacarse la espina, y Grecia quiere hacer lo propio para mantener su lugar entre los grandes.

“Cada vez hay menos partidos fáciles de camino a una Copa Mundial”. La estrofa es de sobra conocida y los resultados le dan la razón más que nunca. Atrás han quedado los tiempos en los que Estonia y Chipre no suponían para los colosos continentales nada más que un partidillo de entrenamiento a escala real. Los peces chicos han crecido en la última década y ahora tratan de tú a tú a los grandes, en ocasiones poniéndolos incluso en aprietos. Con una dosis adicional de regularidad, podrían llegar a jugarles una mala pasada llegado el momento de hacer cuentas.