Desde Ferrari prometen una “evolución más agresiva”

1395101685_147991_1395101768_noticia_grandeDecepción. Esa es la palabra del inicio. Quizá no sea la del final. Primera carrera. Contención. También. Quizá me equivoque, pero no sería extraño que Fernando Alonso se encontrase hastiado, cansado de vivir un año y otro y otro más, así hasta cinco, un comienzo de año sin el mejor coche, luchando como si le fuese la vida en ello por cada centímetro de pista con un monoplaza que no está a la altura de su enorme talento. Eso es así. Y siempre ha sido así desde que está en Ferrari. Pese a quien pese. Lo vea quien lo quiera ver. El esfuerzo de los de Maranello por dar la vuelta a esta situación cada temporada es evidente, pero de momento no están teniendo éxito.

En Australia, Fernando salía quinto y terminó quinto (cuarto tras la descalificación de Ricciardo). Pero su compañero Kimi Raikkonen, el mismo que el año anterior había ganado en este circuito con un Lotus, partía undécimo y acabó octavo (séptimo al final) con un adelantamiento postrero al Toro Rosso de Vergne. El puesto del finlandés y el hecho de que dos coches que terminaron por delante del español, Red Bull y Mercedes, perdiesen a dos de sus monoplazas en las primeras vueltas con los abandonos de Vettel y Hamilton, da la medida del lugar donde se encuentra el Ferrari. Y si tenemos en cuenta que los dos Williams tuvieron problemas, más aún. En estos momentos el rendimiento del monoplaza italiano es peor que el de Mercedes, Red Bull, McLaren y Williams. Y eso a pesar de que el asturiano completó la segunda vuelta rápida de carrera por detrás de Rosberg. Pero el ritmo llegó a ser de más de un segundo por vuelta más lento que el del piloto alemán de la marca de la estrella.

Así las cosas, Ferrari tiene que reaccionar. No puede ser de otra manera. “Visto como están las cosas, dígame si honestamente cree que hay tiempo para que este equipo luche este año por el Mundial”, le preguntaron a Stefano Domenicali en Melbourne. “Sí, claro, no va a ser fácil, pero claro que hay tiempo, tenemos recursos y vamos a hacer todo lo posible porque así sea”. Lo cierto es que la situación no ha sido una sorpresa en Ferrari. En Maranello ya tenían previsto que las primeras tres o cuatro carreras de la temporada fueran, van a ser, difíciles. Pero una fuente de la escudería promete “una evolución agresiva y constante, eso seguro. En Maranello está todo bien, se están dando los pasos adecuados y el camino está previsto como debe ser”. Confianza. Una vez más.

Eso piden desde la Scuderia. Ferrari ha hecho un gran trabajo con el nuevo túnel del viento, el simulador, las horas que allí pasa un especialista como De la Rosa, los fichajes de Allison y otros técnicos. Y todo eso debe servir para algo. “La información que hemos reunido este fin de semana apunta claramente a la dirección que debemos tomar y qué áreas necesitan más trabajo. Será importante para ponerse al día lo antes posible y reaccionar de la forma en que este equipo siempre ha demostrado ser capaz de hacer. Nuestros ingenieros saben cuáles son las prioridades y las áreas que necesitan la atención más inmediata”, explica Domenicali. Rápido

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