Cristiano marcó dos goles en triunfo del Madrid

Real Madrid's Ronaldo celebrates after scoring a goal against Borussia Dortmund during their Champions League Group D soccer match at BVB stadium in DortmundEl Real Madrid ganó al Celta (3-0) y sigue vivo en la lucha por el título de Liga, aunque sigue a cinco puntos de Barça y Atlético de Madrid y gracias porque el partido que hizo en el Bernabéu fue para acabar perdiendo y despidiéndose del campeonato.

Ancelotti y todo el madridismo debe agradecerle que eso no sucediera a dos hombres. A Charles que le regaló al Madrid dos fallos enormes ante Diego López y a Jesé que reactivó el juego del equipo blanco. Ellos dos fueron los Reyes Magos para el Real Madrid que mereció carbón por toneladas y se llevó tres puntos en los que muy pocos creían durante buena parte del partido, más de una hora, concretamente.

No fue hasta el minuto 66 cuando el Bernabéu pudo respirar tranquilo y olvidarse del nerviosismo, del temor que se estaba viviendo, con pitidos incluidos a su equipo, porque veía más cerca la victoria del Celta que la de los blancos. Tanto es así que más de uno hubiese firmado el empate como mal menor.

Lo cierto es que el Real Madrid jugó uno de los peores partidos de la era Ancelotti. Sin ritmo, sin fútbol, abusando de los pases en largo, con Cristiano desaparecido y totalmente a merced de un Celta que salió al Bernabéu con la lección aprendida. La táctica del equipo gallego era clara: bien arropados atrás y buscar arriba a un espectacular Rafinha. Eso y jugar al toque, con combinaciones en el centro del campo que volvió loco a un Real Madrid que volvió a quedar en evidencia en todos los balones parados. Así, el Celta mandaba y pudo marcar en el minuto 5, pero Charles, sólo ante Diego López falló una ocasión clarísima. El meta gallego la tocó lo justo para enviar el balón a saque de esquina.Un milagro en toda regla porque esas ocasiones acaban habitualmente en gol.

El Madrid reaccionó tras ese susto a base de correr y nada más porque le fútbol las seguía poniendo Rafinha y compañía. Peligro real no creó nunca en esa primera mitad, mientras el Celta estaba tranquilo, bien posicionado y anulando a todo el frente de ataque de un Real Madrid que en los primeros 45 minutos sólo disparó una vez entre los tres palos y fue en el minuto 40.

Jesé cambia el partido

El partido llegó al descanso sin goles para alivio blanco y con la sensación de que mucho tendría que mejorar el equipo para poder superar a un Celta que lo estaba haciendo perfecto. Ancelotti quitó a Xabi Alonso por Illarra en la segunda mitad y el Madrid salió con más ganas, intentando embotellar en su área a un Celta que seguía a la suya, sin ponerse nervioso.
Ancelotti echó mano de Jesé para reactivar el choque y poco después de Bale. El italiano buscaba más entradas por bandas para desarmar a un Celta al que la desgracia se volvió a cruzar en el camino de Charles que en el minuto 65 falló otra clara ocasión. Y lo que es el fútbol, justo un minuto después. Benzema marcó el 1-0 a pase de Jesé.

El suspiro de alivio del madridismo se escuchó en toda la galaxia al ver a su equipo empezar a solventar un partido que estaba feo para sus intereses. El Celta no bajó los brazos y fue a por el empate, lo que provocó más de un susto en la grada de un Bernabéu que no pudo desatarse definitivamente hasta que en el minuto 82, Cristiano ponía el 2-0 tras un centro de Carvajal por la derecha. Un acción que se repitió en el minuto 92, pero esta vez fue Bale el que le dio a Cristiano Ronaldo el 3-0 con el que se acabó el partido

15