Carreño arranca un set y hace sufrir a Ferrer en el estreno

1403543048_965669_1403543195_noticia_grandeDavid Ferrer, sexto jugador mundial, se hizo con el primer ‘cara a cara’ entre españoles en el All England, en 2014. Ferrer, que se retiró la semana pasada en Hertogenbosch por un problema estomacal, pasó a segunda ronda ante el gijonés Pablo Carreño Busta, número 60 de la ATP. Pero no fue sin sufrimiento. Para superar a Carreño en la Pîsta 3, Ferrer necesitó dos horas, 20 minutos y cuatro sets:6-0, 6-7 (3), 6-1, 6-1.

Recién llegado de conquistar el ‘challenger’ marroquí de Mohammedia, Carreño complicó el partido a Ferrer a base de buenos momentos de estabilidad e inspiración en el servicio, cuando Ferrer dominaba sin problemas con 6-0 y 5-2 en la segunda manga. Con saques directos (once en total, por ocho de Ferrer) y lanzando tiros ganadores a diestro y siniestro, Carreño remontó ese 2-5 del segundo set… y extrajo una nueva situación, un nuevo partido al mejor de tres sets. Pero justo ahí, Ferrer imprimió una velocidad extra, el gijonés se desinfló… y Carreño ni siquiera fue capaz de aprovechar un momento clave, el ‘break’ de salida en el cuarto set sobre un Ferrer que en ese momento, nervioso, discutía ácidamente con el árbitro, el británico Richard Haigh, y pidió la presencia del supervisor para examinar una decisión arbitral: la no concesión de un punto al propio Ferrer después de que el ‘Ojo de Halcón’ validara un saque directo de David que los líneas habían cantado fuera. “Es imposible, como chiste no está mal”, se quejaba Ferrer, en y al inglés.

En definitiva, y tras un juego de 14 minutos, Carreño (38 golpes ganadores contra los 43 de Ferrer) arrancó en ventaja el cuarto set… pero le sirvió de poco: “He perdido el punto en el saque”: esa fue la queja de Carreño que se escuchó a través de los micrófonos de pista… poco antes de que el gijonés pidiese asistencia médica por molestias en el hombro izquierdo: todo, ya en el segundo juego de esa cuarta manga: a Carreño le hundía un devastador 28% de puntos ganados con su segundo servicio bajo el rapidísimo resto de Ferrer.

Cuando el árbitro Haigh llamó al fisioterapeuta, Ferrer preguntó por la razón de la llamada. “Él tiene un problema físico”, fue la respuesta de Haigh. “¿Me puede decir qué es?” continuó Ferrer. “No se lo puedo decir”, zanjó el ‘referee’ con británica contundencia. Ahí, cuando ya dominaba por 2-1 en ese cuarto set, Ferrer se blindó en su coraza particular, apretó el acelerador, remató el partido con un parcial de 6-0 desde aquel ‘break’ inicial de Carreño… y David se enfrentará ahora en la segunda ronda a Kuznetsov.

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